En un esfuerzo conjunto por fortalecer el ideario del Proyecto Educativo Institucional y la Tradición Centenaria del Colegio Bicentenario Louis Pasteur, el Centro de Estudiantes, con el apoyo de la Inspectoría General y el Departamento de Convivencia Escolar, llevó a cabo una significativa campaña de entrega de folletos informativos sobre el Reglamento Interno de Convivencia Escolar el pasado viernes 18 de julio.
Esta acción estuvo precedida por una reunión informativa celebrada el jueves 17 de julio, donde representantes de los microcentros estudiantiles analizaron la normativa sobre el uso del uniforme escolar y la presentación personal. Durante la jornada, se generó un diálogo participativo, con diversas opiniones y propuestas por parte de los estudiantes, quienes expresaron su compromiso con la tradición institucional, al tiempo que se aseguró el respeto por los derechos de identidad individual.
Esta iniciativa se sustenta en lo dispuesto por la Superintendencia de Educación en el Decreto N° 482 del año 2018, que establece:
“El uso obligatorio del uniforme escolar tiene que estar señalado en el reglamento interno de cada establecimiento y cualquier cambio debe comunicarse, a más tardar, en marzo de cada año. (…) Los establecimientos pueden regular la presentación personal de los estudiantes en sus Reglamentos Internos en coherencia con su Proyecto Educativo”.
El Reglamento Interno del Colegio, vigente desde abril de 2025, establece:
“Se promoverá el respeto por las normas de presentación personal y uso del uniforme escolar, como una expresión del compromiso con la identidad institucional y el orden escolar”.
Evidencia del vínculo entre escuela y sentido de pertenencia
El contexto educativo actual se sustenta en líneas de investigación tradicionales sobre cómo el sentido de pertenencia impacta tanto en el desarrollo académico como personal de los estudiantes. Investigadores como Spady (1971), Tinto (1975) y Finn (1989) coinciden en que mayores niveles de compromiso, involucramiento y filiación del estudiante hacia su escuela se traducen en mejores resultados educativos.
La Agencia de Calidad de la Educación en Chile (2017) también señala que la identificación de los estudiantes con su institución favorece el bienestar subjetivo, la satisfacción escolar, la confianza y una actitud positiva hacia el aprendizaje. A nivel internacional, se ha demostrado que este vínculo mejora la convivencia, reduce la deserción y fortalece el compromiso académico (Blanco, 2010; Orellana y Segovia, 2014; Carrasco y Luzón, 2019).
Estas evidencias respaldan la importancia de impulsar políticas escolares que refuercen el arraigo y la identidad en los estudiantes, como lo es el uso del uniforme y la promoción de normas claras de presentación personal.
Opinión del Inspector General:
“El uso del uniforme escolar no es solo una disposición normativa; es una herramienta pedagógica que refuerza el sentido de pertenencia, el respeto por la institución y la igualdad entre los estudiantes”, señaló el Inspector General del Colegio Bicentenario Louis Pasteur, M. Felipe Bravo Iubini.
Desde su perspectiva, este símbolo institucional contribuye significativamente al bienestar emocional de los estudiantes, fortaleciendo su autoestima, confianza y seguridad. “Además —agregó—, favorece la concentración en el aprendizaje, mejora el rendimiento académico, reduce la deserción escolar y potencia habilidades sociales como la empatía y la colaboración además de prevenir la discriminación por diferencias socioeconómicas entre los miembros de la comunidad educativa”.
El Inspector General también destacó que esta campaña no es una acción aislada, sino parte de una línea de trabajo más amplia que el equipo directivo ha impulsado bajo el enfoque de Aula Protegida. “Entendemos que la sala de clases es el espacio clave para generar igualdad de oportunidades. Para lograr aprendizajes significativos, se deben establecer condiciones previas como reglas claras, responsabilidad compartida, puntualidad, respeto, eliminación de distracciones y el máximo aprovechamiento del tiempo lectivo. Es allí donde se fortalecen los vínculos pedagógicos y se cultiva un clima escolar favorable”, expresó.
En este marco, también valoró medidas recientes como la restricción del uso del celular durante la jornada escolar, alineadas con el objetivo de preservar el aula como un espacio sagrado de aprendizaje, especialmente significativo en contextos vulnerables.
Finalmente, M. Felipe Bravo manifestó su satisfacción por el respaldo recibido de parte de las familias: “Estoy muy contento con el apoyo activo de los apoderados y apoderadas. Este año 2025, ha sido muy significativo el trabajo colaborativo evidenciado en las reuniones sostenidas con el Centro General de Padres y los Microcentros. Este respaldo refuerza el compromiso colectivo por una educación de calidad y con sentido”.